{"id":317,"date":"2024-08-22T10:50:03","date_gmt":"2024-08-22T13:50:03","guid":{"rendered":"https:\/\/vulci.ar\/?p=317"},"modified":"2024-08-22T11:46:38","modified_gmt":"2024-08-22T14:46:38","slug":"editorial-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vulci.ar\/?p=317","title":{"rendered":"Editorial I"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La dif\u00edcil misi\u00f3n de Vulci en la encrucijada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por Jorge Luis Portero<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"959\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/portero1-959x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-318\" style=\"width:273px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/portero1-959x1024.jpg 959w, https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/portero1-281x300.jpg 281w, https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/portero1-768x820.jpg 768w, https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/portero1-1439x1536.jpg 1439w, https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/portero1-1024x1093.jpg 1024w, https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/portero1.jpg 1499w\" sizes=\"auto, (max-width: 959px) 100vw, 959px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En el Editorial anterior, Mario Kiektik se refer\u00eda a algunas de las razones de ser \u2013y hacer\u2013 esta Revista.<br>Hemos confluido desde diversos \u00e1mbitos y procedencias, arrojados aqu\u00ed por decepciones, pero tambi\u00e9n por nuestra voluntad de construir seriamente una sociedad mejor.<br>\u00bfSe trata de capitalizar y transmitir nuestras experiencias de vida pol\u00edticas y culturales, la proporcionalmente diversa mixtura de frustraciones y logros que seguramente nos atraviesa a cada uno de los autores? Parecer\u00eda que no. <\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>La historia pol\u00edtica \u2013y las historias como las nuestras\u2013 ya no tiene la virtualidad de ser &#8220;maestra de la vida&#8221; de nadie porque se opera sobre una realidad diametralmente diferente, que tambi\u00e9n est\u00e1 modelando subjetividades diferentes. De all\u00ed que nuestro aporte estar\u00eda vinculado m\u00e1s concretamente a interpelar \u2013interpel\u00e1ndonos\u2013 a viejos y nuevos dogmas que, por propia definici\u00f3n, subestiman el pensamiento que los contradice, o que simplemente introduce matices o se\u00f1ala su obsolescencia para entender una realidad acuciada por cambios de tal vertiginosidad que descalabran todo intento de adecuaci\u00f3n de aquellos.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese marco aparecen las discusiones nominalistas, absolutamente bizantinas frente a palabras mult\u00edvocas. Democracia, por ejemplo. Hay dogm\u00e1ticos del concepto. Los que dicen que &#8220;el pueblo nunca se equivoca&#8221; en lugar de la visi\u00f3n pluralista no dogm\u00e1tica que dice que, en una democracia representativa, la mayor\u00eda del pueblo &#8220;tiene derecho a equivocarse&#8221; siempre que respete los derechos b\u00e1sicos y la opini\u00f3n de los otros \u2013las minor\u00edas\u2013 y sus acciones pol\u00edticas, para intentar transformarse en<br>mayor\u00eda gobernante. Lo mismo ocurre con conceptos como libertad o igualdad, a los que los dogm\u00e1ticos de uno y otro lado declararon incompatibles para su vigencia simult\u00e1nea, frente a los pluralistas que creemos que la pol\u00edtica es fundamentalmente intentar amalgamarlos, una alquimia que es condici\u00f3n<br>necesaria para lograr una vida arm\u00f3nica y feliz \u2013\u00bfpor qu\u00e9 no?\u2013 en sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos prop\u00f3sitos no dogm\u00e1ticos del pluralismo \u2013que algunos denominamos progresismo, y otros socialismo, y otros humanismo, y otros postsocialismo\u2013 no pueden evitar que esos mismos t\u00e9rminos se usen en sentido distinto, con cargas peyorativas que adoptan vastos sectores de la pol\u00edtica que repercuten en la ciudadan\u00eda y que se traducen en la dificultad de pensar y opinar sin limitarse por los preconceptos que se forjaron en la sociedad y que obturan la creatividad virtuosa, al someternos a una uniforme mediocridad pacata y emocionalmente biempensante, pol\u00edticamente prejuiciosa, que rechaza los matices y la permanente apertura hacia los cuestionamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ruptura de l\u00edmites es la compleja tarea que anima a Vulci, su denominador com\u00fan, que permite tambi\u00e9n entonces la diversidad de los matices divergentes en su contenido. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero es una ruptura que no debe concluir en la cr\u00edtica. Debe contribuir a construir alternativas de opini\u00f3n, de poder pol\u00edtico y cultural que superen las visiones y acciones blindadas a las posibles deconstrucciones y a los matices que cancelan el debate enriquecedor, que lo vuelven una guerra miserable y decadente sin cuartel que solo busca matar al contrincante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dif\u00edcil misi\u00f3n de Vulci en la encrucijada Por Jorge Luis Portero En el Editorial anterior, Mario Kiektik se refer\u00eda a algunas de las razones de ser \u2013y hacer\u2013 esta Revista.Hemos confluido desde diversos \u00e1mbitos y procedencias, arrojados aqu\u00ed por decepciones, pero tambi\u00e9n por nuestra voluntad de construir seriamente una sociedad mejor.\u00bfSe trata de capitalizar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-317","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=317"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":319,"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions\/319"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vulci.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}