{"id":342,"date":"2024-11-28T22:07:21","date_gmt":"2024-11-29T01:07:21","guid":{"rendered":"https:\/\/vulci.ar\/?p=342"},"modified":"2025-05-12T22:48:36","modified_gmt":"2025-05-13T01:48:36","slug":"bingo-aqui-y-ahora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vulci.ar\/?p=342","title":{"rendered":"\u00a1Bingo! aqu\u00ed y ahora"},"content":{"rendered":"\n<p>Miscelanea Por Horacio Padellaro<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/bandera.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-343\" style=\"width:269px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/bandera.jpeg 1024w, https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/bandera-300x300.jpeg 300w, https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/bandera-150x150.jpeg 150w, https:\/\/vulci.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/bandera-768x768.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Es la democracia la forma universalmente aceptada que tienen candidatos de todo tipo y color para acceder al poder, y as\u00ed, entre gracias y desgracias ir\u00e1n dejando en el camino marcas de todo tipo y color. Se trata de un sistema lo suficientemente maleable y generoso como para adaptarse a los designios y &#8220;caprichos&#8221; del afortunado ganador por la gracia del voto.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>El voto, el elegido y el elector, tres primeras figuras en la puesta en escena de la tragicomedia que auspiciosamente se ha dado en llamar &#8220;Gobierno del Pueblo&#8221;,<br>En la pr\u00e1ctica lo que acontece es que una vez ganada la contienda electoral, el pueblo se corre de la escena pasando a ser espectador, en tanto el &#8220;elegido&#8221; har\u00e1 del triunfo un trofeo para hacer con \u00e9l lo que se le d\u00e9 la &#8220;real gana&#8221; (ganas de la realeza)<\/p>\n\n\n\n<p>En la pr\u00e1ctica casi no se ven candidato a gobernar dispuestos a no sentir el triunfo como un trofeo y hacerlo presa del furor de las ganas. El triunfo como pertenencia, como propiedad, en un sistema tan presidencialista y tan sujeto a &#8220;compromisos&#8221; como el nuestro, hace que aquello de &#8220;que dios y la patria se lo demande&#8221; sea como nube pasajera, y no est\u00e1 mal la f\u00f3rmula, teniendo en cuenta que para dios una demanda puede durar una eternidad y para la patria (justicia) seguramente un poco menos, por eso de la finitud, pero por all\u00ed andan sus tiempos<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre, sus ideas e ideales son maleables, tanto como la estructura de la democracia por \u00e9l ideada. De frente a esa cuesti\u00f3n, planteada en t\u00e9rminos de lo imperfecto &#8220;perfectible&#8221; que atraviesa todo acto humano, no solo las estructuras sino que tambi\u00e9n las propias personas, hace que estemos todos; Votantes y votados, elegidos y electores en un mismo, \u00a1Bingo\u00a1<\/p>\n\n\n\n<p>Pareciera que hasta el acto de votar y proclamar al ganador llegara el poder del votante, cuando en verdad el que gana (el elegido) no gana, gana la voluntad depositada en el voto. En pol\u00edtica quien gana no gana, contrae compromisos, obligaciones, hasta en cierto sentido se podr\u00eda decir que quien gana pierde, pierde la presunci\u00f3n de que puede hacer con el mandato lo que se le da la gana, como si se tratara del premio de la loter\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Se me dir\u00e1 que el sistema tiene previsto la salvaguarda de la pluralidad de voluntades a partir de la sinergia entre los tres poderes; ejecutivo, parlamentario y judicial. Sinergia que en la pr\u00e1ctica se traduce como timba de componendas por intereses que en general suelen ir de la mano del elegido y sus financistas. Esa es la verdadera Sinergia que nos muestra el sistema en la pr\u00e1ctica<\/p>\n\n\n\n<p>Digo, claramente no soy siquiera aprendiz de pol\u00edtico, es lo m\u00edo observaci\u00f3n, una simplificada mirada de los hechos pensando en el derecho a ser representado que tiene el cuarto poder, el voto.<\/p>\n\n\n\n<p>Democracia; un sistema de responsabilidad y observaci\u00f3n rec\u00edproca por parte de quienes eligen y de quienes son elegidos. Todos eligiendo, todos observando, cumpliendo y haciendo cumplir la voluntad expresada en el Voto Vasija, caja, urna son t\u00e9rminos f\u00e1cilmente asociables a funeral. No casualmente el voto se deposita en una urna y &#8220;urna&#8221; es palabra clave en toda elecci\u00f3n, y tantas elecciones resultaron hist\u00f3ricamente aut\u00e9nticos funerales de voluntades. Tantas veces la voluntad ciudadana, fragmentada y plural en las ideas y objetivos termina en un cementerio, un osario de ideales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 que tendremos que resignarnos a admitir que el voto, el medio por el cual se expresan las plurales voluntades sea preludio de funeral en lugar del principio de un nuevo ciclo o de un cambio?. Si es as\u00ed tenemos que admitir entonces que la cosa es m\u00e1s grave porque de lo que se trata es del funeral de la voluntad como expresi\u00f3n del deseo, y no solo de esa estructura moldeable que llamamos, libremente, democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez que la confianza manifestada en el voto es traicionada, violada en la m\u00e1xima expresi\u00f3n del t\u00e9rmino, por el mal o indebido ejercicio del poder no solo cae el ciudadano, cae el sistema todo, y en verdad lo que se siente es impotencia y bronca. Lo estamos viviendo en vivo y en directo<br>Lo corrupto junto con lo absurdo y lo rid\u00edculo son atributos de la tragicomedia, tambi\u00e9n de la condici\u00f3n humana, pero es mucho el da\u00f1o que ocasionan esos atributos cuando est\u00e1n a resguardo (inmunidad) en los s\u00f3rdidos recintos que habitan.<\/p>\n\n\n\n<p>Un aporte consuelo; no dejarse tentar por la bronca y menos a\u00fan por la impotencia. La historia demuestra que sea quien sea que ejerza ese &#8220;gobierno del pueblo&#8221;, lo hace en gran medida de espaldas a ese pueblo y en favor de oscuros intereses de una minor\u00eda de &#8220;interesados&#8221; locales y globales.<br>Cautivados por la relativa libertad de expresi\u00f3n, de protesta que ofrece el sistema nos vemos reducidos a aceptar el premio consuelo de la &#8220;perfectibilidad&#8221; que tambi\u00e9n ofrece el sistema<\/p>\n\n\n\n<p>No hay represa que resista el embate de las mayor\u00edas, y en este punto y no s\u00e9 porque, o s\u00ed lo s\u00e9, me viene a la mente el \u00faltimo libro de Franco Berardi; &#8220;Desertar&#8221;, claro que all\u00ed el autor nos muestra una opci\u00f3n de salida bastante pol\u00e9mica pero que vale la pena tener en cuenta ante las actuales circunstancias de sometimiento que nos impone el poder global.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez tengamos que revisar qu\u00e9 pasa con nosotros que estamos siempre tan dispuestos a adaptarnos a los caprichos mon\u00e1rquicos del poder de turno, so pretexto de que hay que respetar las justas reglas del juego que impone el sistema (reglas que claramente no son la mismas ni justas, que rigen para quienes ejercen el poder). Es cierto que para desertar hace falta valent\u00eda, aunque mucho menos de la que se necesita para ser sometidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo la l\u00ednea de pensamiento de &#8220;Desertar&#8221;, tal vez simplista pero para nada ligera, necesitamos &#8220;migrar&#8221; y hacerlo de espaldas al discurso dominante. Recrearnos a nosotros mismos con la humildad de aprendices de nuevos saberes, de nuevas alternativas que sin importar c\u00f3mo se llamen o de d\u00f3nde provengan nos permitan rescatar el valor supremo del propio deseo en el deseo del otro<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miscelanea Por Horacio Padellaro Es la democracia la forma universalmente aceptada que tienen candidatos de todo tipo y color para acceder al poder, y as\u00ed, entre gracias y desgracias ir\u00e1n dejando en el camino marcas de todo tipo y color. 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